La terapia intensiva no es un lugar donde los pacientes van a morir




SALUD 2021-08-17


La experta sostuvo que la mortalidad en las UTI es de menos del 30% y que en Covid-19 pasó de un 80% a la mitad gracias a la atención calificada. Pero históricamente y más en pandemia, sus colegas presentan estrés emocional y burnout por el pluriempleo. 



“Después de un año y medio, aprendimos de la pandemia de coronavirus que luego de probar distintas drogas y esquemas, lo que prevaleció fue el tratamiento habitual del paciente de terapia intensiva. Es decir, lo que sabíamos hacer, tenemos que seguir haciéndolo”, sostuvo la doctora Rosa Reina, presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y enfatizó en la importancia de la atención precoz, desde el soporte hemodinámico, respiratorio y de los órganos afectados, hasta no retrasar la intibuación, la asistencia respiratoria mecánica y la administración de drogas, según la situación clínica.



La especialista opinó que la pandemia evidenció el déficit de médicos intensivistas y sus precarias condiciones laborales –como pluriempleo y guardias de 24 horas–, pero también hizo conocer que existe la terapia intensiva como especialidad y como servicio. “Hay que romper el mito de que la terapia intensiva es el lugar donde los pacientes van a morir. Allí se brinda atención altamente calificada, gracias a la cual los pacientes se sobreponen. De hecho, la recuperación en UTI por fuera de la Covid hoy es altísima”.



La doctora Reina destacó que la mortalidad habitual de las unidades de cuidados intensivos está entre el 20 y el 30%. “La Covid tienen una mortalidad propia más alta y así y todo, fue bajando con el manejo adecuado de los pacientes críticos en las terapias intensivas por intensivistas: al principio era de 80% y hoy está entre el 35, 40 y el 50%”.   



Si bien señaló que ante la potencial propagación de la variante Delta del SARS-CoV-2, los especialistas están preparados como siempre lo estuvieron, la presidenta de la SATI no niega el cansancio: “Durante la pandemia no hubo mejoras salariales o laborales y existió más carga laboral, porque algunos colegas que padecieron la enfermedad no han podido volver a trabajar, otros no pudieron hacerlo porque presentaban factores de riesgo y otros fallecieron, lamentablemente”.



Por ello, la SATI mantiene conversaciones con autoridades nacionales para mejorar la situación que hoy obliga a estos especialistas al pluriempleo, así como también para incorporar la materia “Terapia intensiva” en la carrera de Medicina –muy pocas universidades la dictan – y jerarquizar las residencias, donde se adquieren las principales competencias.



Tres conceptos para conocer la especialidad desde adentro




"El agotamiento del personal de salud y la saturación del sistema impactan en la sobrevida de los pacientes.”




•"Siempre atendimos al paciente y a la familia, que llega muy angustiada. Buscábamos que el entorno pudiera acompañar y también mostrarles lo que hacíamos. Con la pandemia, eso no se pudo hacer, lo que es muy angustiante y una carga emocional agregada. Quien está internado siempre recuerda ‘no puedo ver a mi familia’ y eso es duro. Los intensivistas tenemos que contener esta situación y también contenernos. Este escenario es nuevo desde  desde el punto de vista del estrés emocional en el personal sanitario. Porque por el burnout, algunos colegas quieren cambiar de especialidad o directamente dejar la salud y no ser más médicos”.



• “Un trabajo de la SATI sobre 1909 pacientes con asistencia respiratoria mecánica mostró que el mayor impacto de mortalidad fue durante los meses en los que hubo mayor saturación del sistema. Un porcentaje de estos pacientes tuvieron que ser atendidos fuera de las terapias intensivas manejadas por no especialistas, que hicieron lo mejor que pudieron, pero hay conocimientos que solo tiene especialista. Esto se ha demostrado también a nivel internacional que el agotamiento del personal de salud y la saturación del sistema impactan en la sobrevida de los pacientes.”



• “Existe un desafío muy grande para el sistema de salud, el de pensar en los pacientes post Covid (que pasaron por una UTI), ya que presentan un cuadro muy similar a lo que hace años se conoce como “síndrome post terapia intensiva”. Se deben formar equipos multidisciplinarios para atender secuelas respiratorias; musculares; motoras; trastornos cognitivos; emocionales; temor; pánico; delirium; situaciones pasivo-agresivas… Todo esto también lo vive la familia, que recibe a una persona muy distinta a lo que era antes de la enfermedad. Estudios sobre ´síndrome post terapia intensiva´ muestran que la recuperación es larga y que algunos procesos pueden llevar hasta 5 años. A lo largo de la pandemia, vemos que en Covid crítico la situación parece ser bastante similar”.





* Dra. Rosa Reina – Médica especialista en terapia intensiva. Presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensvia (SATI) y exjefa del servicio de Terapia Intensiva del Hospital San Martín de La Plata.



*Entrevista de Celina Abud, periodista científica del staff de IntraMed.




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